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Posts Tagged ‘bipartidismo’

De la Reforma Local

Es imprescindible. Nadie lo puede poner en duda. La situación de los entes locales en España es vergonzosa. Por un lado, carecen de una financiación adecuada; por otro, son territorio proclive al abuso de poder, la simonía y el clientelismo. Todos sabemos de casos en los que un alcalde y los concejales de su grupo cobran cantidades obscenas, y se rodean de infinidad de asesores, puestos de libre designación, choferes y secretarias. Hay poblaciones de apenas 200.000 habitantes que disponen de gabinetes de prensa (escogidos a dedo) más numerosos que el de Presidencia del Gobierno.  Poner coto a estos abusos, limitando el número de liberados, asesores y puestos de libre designación, regulando sus salarios y evitando las puertas de atrás (proliferación de entes y empresas públicas, y asociaciones subvencionadas por los ayuntamientos), debería ser una prioridad de todos.

El problema surge cuando, a raíz de estos cambios necesarios (una imposición de la realidad, la sociedad y tomada a instancias de la UE, que nos dio varios toques informales al respecto), se intentan colar cuestiones que no son tan pulcras en sus intenciones. Con la Reforma Local que busca el PP, se pretende, entre otras cosas, blindar el bipartidismo.

Es en la administración local donde más fácil tienen lograr representación las fuerzas más pequeñas. Limitando las competencias se pretende que tengan una capacidad de gestión mínima, impidiendo que los ciudadanos puedan contrastar distintos modelos de gestión política. Además, con la limitación en el número de concejales liberados (mucho más drástica que en asesores y demás chufla enchufada), se busca restar recursos humanos y políticos a los grupos más pequeños. A día de hoy, un concejal portavoz en un ayuntamiento es todo el personal con dedicación exclusiva que cuentan formaciones como IU o UPyD en toda una provincia. Restando esta liberación, se pretende limitar la capacidad de acción de estos partidos.

Además, la redefinición del mapa municipal, llevaría a la integración de muchos pequeños municipios en otros más grandes. Como consecuencia, poblaciones de apenas quinientos o seiscientos habitantes pasaran a depender de un municipio cuyo núcleo de población principal es de cinco o diez mil habitantes. Consecuencia: las pequeñas poblaciones perderán cualquier capacidad de decisión sobre su propio destino, quedando en manos de los intereses económicos, a menudo especulativos, de poblaciones más grandes. En pocos años, asistiremos a una depredación del territorio rural. La población nativa de aldeas rurales se verá desplazada por los intereses económicos de grandes grupos económicos con intereses turísticos e inmobiliarios. Con la actual propuesta de Reforma de la Ley Local, certificaremos el final del mundo rural y se apuntalará el bipartidismo, el cual parece ser el objetivo último del PP en esta legislatura.

En realidad, lo que hace grandes o pequeños a los partidos no es tanto el número de diputados en el Congreso como su poder territorial y su presencia en todas las administraciones. Es de los ayuntamientos y las diputaciones provinciales desde donde llega mayor financiación a los partidos políticos mayoritarios. Es también, la base de su poder territorial. Está más que comprobado que allí donde se rompe el bipartidismo a nivel local se hunde también a nivel autonómico. Eso es justo lo que quieren impedir con esta reforma. Pretenden vaciar de competencias los ayuntamientos con el objetivo de ponérselo más difícil a los partidos pequeños. 

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La trampa de las listas abiertas

08/02/2013 2 comentarios

Últimamente, hay quien cacarea sobre las listas abiertas, las cuales parecen la purga Benito. Sin embargo, el modelo tal y como lo proponen es aún por que el actual, y sólo crea una falsa ilusión transitoria de control ciudadano sobre los políticos.

Con las listas abiertas, los partidos minoritarios quedarían excluidos del parlamento. Es así de sencillo. La concentración de votos en las listas mayoritarias haría que los pequeños siquiera pudiesen optar a un solo representante. Recordemos los resultados de circunscripciones tan importantes como la de Madrid en las elecciones del 20 de noviembre de 2011.

PP                 1.719.709 votos.          50,97%      19 diputados.
PSOE                   878.724  votos.          26,05%      10 diputados.
UPyD                   347.354  votos.          10,3%        4 diputados.
IU                   271.209  votos.          8,04%        3 diputados.

Si tomamos como hipótesis que el 80% de los electores de un partido darían todos sus votos a los candidatos de ese partido. Cada uno de los candidatos del PP obtendría alrededor de 1.375.000 votos. Es decir, coparía todos los diputados elegidos en esa circunscripción. Incluso suponiendo que el 50% de los votos se repartiese, el menor de los votados en la candidatura del PP sería de algo más de 850.000 votos. Sólo los candidatos más aventajados del Psoe alcanzarían algún escaño. Nos encontraríamos, con este sistema de listas abiertas puras, en una situación similar a la del Senado, con una representación de senadores electos de 136 PP, 48 Psoe, 9 CIU, 7 PSC-IC-EU, 4 PNV, 3 Amiur, 1 Coalición Canaria, 0 UPyD, 0 IU.

Cabría plantear la elección de un modelo mixto, y una vez los diputados se asignen por el método D´Hondt, los candidatos se ordenen según los votos obtenidos dentro de la propia lista. Es decir, si al PP le corresponden 19 diputados, estos se elijan entre las 19 preferencias más votadas dentro de la propia lista. Pero el resultado sería casi invariable al modelo actual. Pero analicemos un momento los resultados anteriores. Si son 36 los diputados a elegir. A IU, con un 8% le correspondería 2,8, redondeando: 3 diputados; justo los que ha obtenido. A UPyD, con un 10%, un 3,6, redondeando: 4 diputados, justo los que ha obtenido. Al Psoe, el 26% de los 36 diputados a elegir, es decir: 9, 3, redondeado a 10. Y al PP, con la mitad de los votos, le corresponde el 50% de diputados, es decir: 18, más uno extra por los restos. Se parecía, por tanto, que el sistema sí es proporcional en este caso. ¿Dónde está el problema? En las circunscripciones pequeñas, aquellas que eligen nueve o menos diputados, con una media de seis. Este escaso número hace que sea prácticamente imposible en más de 42 circunscripciones lograr un escaño para los terceros partidos.

La consecuencia es evidente: IU con un 6,92% en el conjunto del Estado, sólo logra 11 diputados, 6 menos que CIU con sólo un 4,17% de los votos. UPyD, con un 4,69% de los votos, es decir, cuatro veces los votos obtenidos por Amaiur, logra sólo 5 diputados, la formación vasca, con poco más de 1% de los votos 7, y CIU, con un resultado electoral inferior al de UPyD e IU, 16. Nos encontramos pues, no tanto ante un problema de proporcionalidad matemática sino a un sesgo territorial que ha creado feudos y tapones. Feudos que sobredimensionan la representatividad real de algunas formaciones políticas, y tapones que impiden desbordar el bipartidismo pues garantizan siempre las mayorías absolutas y con ellas, los rodillos democráticos y la falta de diálogo y consensos entre los grupos.

Un cambio hacia listas abiertas, con o sin modificar el mapa electoral, sólo conduciría a una mayor concentración de poder en los partidos mayoritarios. Y a la práctica exclusión de los grupos pequeños y los independientes. El debate real, el que interesa realmente a los ciudadanos, es el debate de las circunscripciones y la proporcionalidad. Una combinación que aporta el modelo Proporcional Personalizado, que es el usado en una de sus variantes por Alemania y Nueva Zelanda.

EL PP cada día más solo

Las encuestas demuestran que el PP cada día está más solo. Apuntes hacia donde apuntes todos son datos negativos. La encuesta publicada de Metroscopia muestra una caída de casi quince puntos en intención de voto en ocho meses. La mitad de esta pérdida en la intención de voto tras las medidas aprobadas contra desempleados, funcionarios y la subida del IVA.

Rajoy resiste en su torre de cristal, pero abajo ya están preparando maneras de hundirle. Más del 80% de la población rechaza sus medidas. Incluso sus votantes incondicionales comienzan dudan de las decisiones del gobierno.

Los empresarios están cada vez más cerca del divorcio. Las encuestan sobre la opinión que tienen los empresarios de la gestión de Rajoy, son menos críticas, pero igual de mayoritarias en su contra. Nadie cree que se esté haciendo lo suficiente.

El Psoe no logra mejorar subir en intención de voto más de un punto. Iniciarán una campaña para que la gente recuerde las medidas sociales de Zapatero y así intentar combatir el “todo son iguales” y esa desafección que sienten los ciudadanos hacia los políticos, pero en especial hacia el bipartidismo, el cual es posible que comience a resquebrajarse. De hecho, es la primera vez que la suma de PP y Psoe en las encuestas roza el cincuenta por ciento del apoyo. Ahora mismo, los dos partidos obtendrían una 54 – 55% de los votos. IU sube hasta un 12% y Upyd se acerca al 10%. Nunca se ha estado tan cerca de acabar, de una vez por todas, con el bipartidismo.

Sin embargo, la lucha será aún muy larga. El Psoe está movilizando a toda su extraordinaria red clientelar, formada por sindicatos y oneges. El PP, por su parte, quiere ganarse el apoyo seguro de la Iglesia y concederá cuanto le pida en cuestiones legislativas (aborto, matrimonios gays, privilegios fiscales, etc.). También los medios de comunicación van a jugar un papel importante para erosionar la imagen de las alternativas al bipartidismo. En especial temen a Upyd. Saben que IU se rompe sola, que no suele ser fiable a medio y largo plazo. Pero la formación de Rosa Díaz puede ser muy diferente.

Queda mucho tiempo para saber si finalmente se acaba con el  bipartidismo, esta pseudo democracia que hemos vivido hasta el momento. Rajoy luchará por aguantar todo el tiempo posible. Las autonómicas y municipales serán el verdadero barómetro. Pero falta todavía que se implementen reformas legislativas que apuntalaran el bipartidismo y aparezcan nuevos actores. Aún no es tiempo para cantar victoria. Lo único que queda claro en las encuestas es que a Rajoy no lo quiere nadie. 

Sociedad Civil y Democracia, el partido de Mario Conde

Ya lo habíamos avisado, pero se confirma en estas últimas semanas: Mario Conde apoyará, y muy presumiblemente liderará, un nuevo partido político. El nombre de la criatura: Sociedad civil y Democracia. Es una apuesta de carácter liberal, que renuncia voluntariamente a cualquier ayuda o subvención pública, para sostenerse según sus propios ingresos con las aportaciones de los militantes y amigos.

La implicación definitiva de Mario Conde se desvelará en otoño. Pero como sabemos más por viejos que por diablos, dado que los próximos comicios serán las autonómicas de Galicia y País Vasco el año que viene, es muy probable que se den dos escenarios distintos: 1º/Mario encabeza al partido desde el principio y se presenta como candidato a la Xunta Galega o 2º/ espera a ver qué tal se les da a sus compañeros, apoyándoles desde fuera, y se prepara para las generales.

La operación “salida” llevaba gestándose años. Y no son malas las expectativas. En el PP ya hay quien está haciendo cábalas para cambiar de chaqueta si el barco de Rajoy termina por naufragar del todo. Con paciencia y buena letra, Conde ha sabido preparar su salto a la política con sumo cuidado. Nada queda a la improvisación. La forma, los apoyos y el momento se han elegido con sumo cuidado. La maniobra es propia de los mejores estrategas militares.

Debo confesar que el discurso de Mario Conde no me disgusta del todo. Sus posiciones contra la <<parapolítica>>, a la que tanto hemos criticado desde aquí, resultan alentadoras. ¡Por fin un partido que no desea vivir del erario público! Las propuestas económicas que defienden, elaboradas en la Fundación Civil, que preside Mario Conde, coinciden – y esto ha sido una sorpresa para mí – con muchas de las que hemos dado cuenta en este blog. Sin embargo, me cuesta creer en los proyectos que se articulan entorno a una persona y no a unas ideas.

Quizás sea demasiado suspicaz, pero lo confieso: Mario Conde cada día me recuerda más a Berlusconi. Lo siento, pero esa es la percepción que tengo ante este nuevo partido. La crisis está desmoronando muchas estructuras obsoletas, pero hay que tener cuidado a la hora de elegir qué y quien las sustituirán.

 

http://paisdeciegos.com/2012/06/06/encabezara-mario-conde-un-nuevo-partido/

http://paisdeciegos.com/2012/06/24/mas-partidos-que-electores/

Lenguas viperinas

04/07/2012 4 comentarios

Más de uno, si se mordiese la lengua, se envenenaría. Pero existen muchos tipos de veneno. En el caso de los políticos, el veneno se llama irresponsabilidad estúpida. Cuando están en la oposición, por desgastar al gobierno, son capaces de jurar en arameo y prometer cualquier sandez. Cuando llegan al gobierno, nada de los prometido. Incluso aquello que dijiste que no harías, vas y lo haces.

Esto le ocurre a Rajoy y su cohorte de mantillas y beatos. Mucho prometieron. Mucho negaron. Hoy se tragan todo sin cocinar. Pero es que a tragaderas nadie gana a un buen político.

La irresponsabilidad de quien prefiere gobernar a cualquier precio, aunque el país se vaya  la carajo, es lo único que explica la actitud intransigente y grosera del PP durante la oposición. Su estupidez, compartida en gran medida con su socio bipartidista, le llevó a prometer la luna y generar unas expectativas imposibles.

Hoy tienen que tragarse sus promesas y sus críticas. Quienes dijeron que nunca, nunca, nunca, aplicarían el copago sanitario. Lo acaban de hacer. Como los impuestos, que tampoco subirían y fue lo primero que hicieron al llegar al poder.

Algunos hombres. Al tener que tragarse sus palabras, se atragantan. Pero esos hombres tienen dignidad. Quienes no suelen disfrutar de esta compañera son los políticos. Ellos aguantan cualquier cosa. Cualquier crítica. Cualquier sapo y culebra que tenga que tragarse, ellos se lo tragan. No hay problemas. Contra el veneno de la irresponsabilidad y la estupidez están más que vacunados: ellos lo generan. Pues anda, Rajoy, a tragarte otra.

Video:

Demoledor informe sobre la libertad de prensa

29/06/2012 4 comentarios

El informe, elaborado por analistas independientes a solicitud del Consejo de Europa, alerta de la grave situación que vive la libertad de prensa en Europa. Se demuestra, otra vez, lo que resulta evidente a todas luces: el matrimonio entre la política y los medios de comunicación está convirtiendo nuestras democracias en realidad virtual.

Los medios de comunicación, y en especial las televisiones, son dóciles con el poder. Los medios públicos se comportan como si el gobierno fuera su propietario.  Las programaciones zafias buscan eludir contenidos críticos. Muchas televisiones y revistas están inculcando hábitos nocivos en la población. Etc.

Basta con observar cualquier programa de televisión o serie para adquirir conciencia del desprecio con el que tratan a la cultura. ¿A caso incluyen librerías atestadas de viejos libros en la decoración? ¿O reproducciones de obras de arte? ¿Los personajes están leyendo un libro cuando llega alguien a casa o jugaban a la videoconsola? ¿Se anuncian libros, óperas u obras de teatro en la misma medida que cremas anticelulíticas?

A esto le debemos unir las coartas y el anonimato que genera internet, donde no faltan empresas que se han dedicado al rentable mercado de ridiculizar cualquier actitud disidente y utilizar los social media para campañas de desprestigio. ¿A caso cree que los miles de seguidores de un político realmente responden al interés de los ciudadanos? ¿Cree que los comentarios son altruistas? Claro que muchos lo son, pero también existen profesionales de los social media dedicados a criticar cualquier comentario con el ánimo de generar polémica, cuestionar las ideas expuestas, y en última instancia usar el marketing viral para desprestigiar a las personas.

Las ruedas de prensa se han convertido en pasarelas de moda, sin preguntas. En muchas ocasiones, la información que se emite es un video preparado por el propio partido político, evitando que los periodistas puedan acceder a sus propias grabaciones e impidiendo que puedan reunir su propio material para las informaciones. Consiguen así que los ciudadanos no puedan tener acceso a múltiples fuentes de información.

Las opiniones se fuerzan para que ninguna pueda alejarse del discurso oficial del poder, entendido este en el sentido más amplio del término. En España, la cuestión no está sólo en la manipulación que hace el gobierno, también en los esfuerzos conjuntos de PP y PSOE por acallar cualquier voz disidente que pueda cuestionar el bipartidismo. Por supuesto, la actitud de otros poderes fácticos, como la Iglesia y grandes corporaciones, comulga con esta actitud de adoctrinamiento social con el propósito de conservar sus privilegios.

Las actuales estrategias de comunicación pasan por los medios de comunicación de masas para dar notoriedad, e internet y medios minoritarios para desprestigiar a quienes se atrevan a cuestionar las verdades establecidas. Buscan repetir una mentira hasta que termine siendo verdad; a los críticos no se les cuestionarán las ideas, se les intentará mostrar a la opinión pública como personas inestables, marginales, blasfemas, emprendiendo campañas para ridiculizarlos en internet.

El uso de los medios de comunicación por parte del poder tiene, en la actualidad, dos vías. Una generar un pensamiento único, dócil y sumiso. La otra, causar la exclusión social de los adversarios.

El informe aludido acerca de la libertad de prensa en Europa afirma que <<una importante erosión de la democracia>>. Con todo, es condescendiente y políticamente correcto. No es una importante erosión. Es su final. 

Más partidos que electores

24/06/2012 1 comentario

En los últimos meses, asistimos a diferentes maniobras dirigidas a la formación de nuevos partidos políticos o referentes electorales. Equo lleva años luchando por crear una franquicia única que aglutine al heterogéneo movimiento ecologista español. Gaspar Llamazares, maltratado e incomprendido por sus compañeros, hace lo propio dentro de IU con la gestación de Izquierda Alternativa. Mario Conde quiere aprovechar su tirón mediático y la influencia que posee en Intereconomía para lanzar su propia candidatura política. Julio Anguita, ante la insistencia de tantos, accede a liderar un movimiento cívico que contribuya a la regeneración política de nuestro país. Los últimos escándalos que han salpicado a la corona, han impulsado el renacimiento de organizaciones republicanas, que ven en la sucesión el momento apropiado para hacerse oír y encontrar hueco en las instituciones. Muchas bocas para tan poco pan.

Que surjan movimientos cívicos en época de crisis es lo más natural – e incluso saludable – que existe. Toda crisis evidencia los errores pasados y evidencia las miserias de los partidos políticos que han tenido relación con el gobierno. Aunque resulte de Perogrullo, merece la pena recordar que para el crecimiento electoral de un partido es necesario que aquel que está o ha estado en el poder baje.

El bipartidismo es, además, uno de los peores males de nuestra democracia. Tanto por la corrupción de alimenta la alternancia política cómo por la polarización de la sociedad. Cuando alguien sabe que quien te sustituirá en el gobierno es el mismo al que hoy tu sustituyes, evitas airear las habitaciones del poder, no sea que cuando el regrese al gobierno haga lo propio contra los tuyos. A pesar de la teatralización que conlleva la política de partidos, los dos grandes, cuando saben que van a poder gobernar solos, se rascan la espalda mutuamente; hoy por ti mañana por mí.

Al no ser necesario negociar con nadie, el discurso se simplifica en un maniqueo ellos y nosotros. Simplificación que ni representa a la sociedad ni la beneficia, pues solo contribuye a la crispación, al uso de instituciones unas contra otras por razones electorales y un reduccionismo mental que impide ver más allá de los propios dogmas.

Esta carencia democrática de terceras vías alternativas a la hegemonía PP-Psoe es la que alimenta la necesidad de construir nuevos referentes políticos. Reivindicar posiciones ideológicas y cívicas no tenidas en cuenta por los grandes partidos, a la vez que se oxigenan las instituciones inyectando savia nueva.

Cabría objetar que existen partidos como IU o Upyd que pueden cubrir estos nichos electorales. Es cierto, al menos desde una perspectiva formal. IU puede representar perfectamente una izquierda más ambiciosa y crítica que la socialdemocracia, y Upyd podría lograr captar gran parte del voto de los huérfanos liberales. Sin embargo, ninguno de estos partidos ha logrado convertirse en verdadera tercera fuerza política.

IU logró un 6,92% del escrutinio en las últimas elecciones generales. Upyd alcanzó un 4,69% de los votos. Muy lejos de, por ejemplo, los Liberal Demócratas de Nick Clegg con un 23% de los votos en un sistema electoral mucho más injusto aún que el nuestro. Si nos comparamos con nuestros vecinos de Portugal, apreciamos que un candidato independiente logró un 17% en las Presidenciales, y en las legislativas, el tercer y cuarto partido subieron del 9% de los votos escrutados. En el Parlamento Europeo los liberales representan el 11,4% de la cámara y los verdes el 7,5%. Es decir, las terceras y cuartas vías en Europa casi duplican los resultados obtenidos por la tercera y cuarta fuerzas en España.

La ley electoral es injusta, pero mucho menos injusta que la del Reino Unido, lo cual no impidió el crecimiento de los Liberal Demócratas y la presencia en la Cámara de los Comunes de fuerzas nacionalistas, verdes e independientes.

La conclusión es inevitable: los partidos minoritarios no han sido capaces de convertirse en verdaderas terceras vías. Y no lo han logrado por sus propios errores. Es lógico que muchos, incluso Julio Anguita, que conoce a fondo estas organizaciones, busquen alternativas al fracaso de unos proyectos que quizás no tengan ya nada nuevo ni mejor que ofrecer a la sociedad.

Que los esfuerzos para lograr impulsar una verdadera tercera vía fructifiquen o no dependerá de dos cosas: el agotamiento del modelo bipartidista y los errores o aciertos que se comentan en el proceso de construcción de las nuevas y las viejas formaciones políticas. La batalla ya ha empezado. Que haya suerte, España necesita romper con el bipartidismo tanto cómo recuperar su salud democrática, necesitamos con urgencia un bloque alternativo que sustituya a IU, una presencia fuerte de los verdes vedy un gran partido liberal al estilo del que en su día encabezó Emma Bonino o el que actualmente lidera Nick Clegg. No lograr este objetivo equivale a consagrar la cleptocracia y el nepotismo que nos gobierna actualmente.

Bienvenidos pues los  Anguita y los López de Uralde. Los de antes y los de mañana. Son más necesarios que nunca. Esperemos también que, algún día, conozcamos al Nick Clegg o la Emma Bonina española, mientras tanto, muchos seguiremos siendo huérfanos en lo político.

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