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Posts Tagged ‘funcionarios’

Traidores y cobardes

En la vida hay dos tipos de personas: los honrados y los taimados. Los primeros, van de frente y cara descubierta. Se equivocan como todo hijo de vecino (yo soy el primero que la pifia constantemente), pero le ponen a la vida lo que las gallinas empollan. Los taimados, juegan al despiste, van de víctimas, se esconden para no dar nunca la cara y creen no equivocarse nunca.

De esta última calaña, traicionera y cobarde, deben ser los dirigentes de la Diputación Provincial de Málaga. Aprovechando las vacaciones de las familias, los calores de agosto y la resaca de la feria, anuncian que pretenden despedir a funcionarios. Sería la primera vez que una administración hace algo así en España. Y está por ver que jurídicamente puedan o no desposeer a alguien de la función pública para la cual opositó. Pero ellos lo sueltan. A ver que pasa. Tiro la piedra y escondo la mano.

Peor lo tienen los empleados públicos sujetos al régimen laboral. Ya estamos viendo que son muchos los ayuntamientos, diputaciones provinciales y comunidades autónomas que se han apuntado a la moda de los ERE.

Es una vergüenza que, para algunos, gobernar signifique destruir empleos públicos. Pero resulta más nauseabundo contemplar como lo hacen en silencio, a oscuras, sin testigos, como felones enmascarados, sin dar la cara, enviando los balones fuera.  Asco dan.

La verdadera cara de los “libertadores” sirios

Este fin de semana, El País publicaba un artículo más que interesante: <<la Siria rebelde aplica la “sharía”>>, es decir, la ley islámica. Y ponía muchos ejemplos que hacen que la pelusilla de la nuca se erice.

Durante meses, hemos estado escuchando y leyendo artículos en los que se hablaba de los rebeldes sirios como de unos héroes de la libertad y la democracia. Vinculados con los hermanos musulmanes de Egipto, antisemitas y antioccidentes, comienzan a dejar ver su verdadero rostro allí donde llevan más tiempo controlando el territorio.

Es verdad que aún no están aplicando la versión más rígida y estricta de la sahría. Aún no cortan las manos, ni las cabezas, ni permiten o fomentan la lapidación. También es cierto que aún necesitan ganar la batalla mediática y el apoyo de occidente en forma de armas y dinero para continuar su lucha por el dominio total de Siria. Cuando este acabe, y presumiblemente, con su victoria, veremos qué camino siguen, el de la Turquía proeuropea y laica o el del Afganistán de los talibanes y el burka. Como conozco esa zona del planeta, tan bella como salvaje, y sé como las gastan algunas de las facciones que componen las “hordas libertadoras”, me temo que la futura Siria terminará mucho más cerca del fanatismo religioso de lo que nos gustaría a todos.

Al-Assad no es ningún santo. Todo lo contrario. Es un dictador con pocos escrúpulos a la hora de conservar el poder y ningún respeto a los derechos humanos. Pero que él sea malo, no hace buenos a sus enemigos. Nada asegura que la Siria post Al-Assad no sea aún peor que el actual régimen. Más bien, la cosa a punta a lo contrario.

El control de Siria por parte de los grupos más radicales de los hermanos musulmanes, y otras facciones político – religiosas sunís,  significará más dolor para los sirios y mucha más inestabilidad en la zona, con los consiguientes riesgos que eso conlleva para occidente. Por ahora, los juicios contra los militares y funcionarios del régimen de Al-Assad se hacen sin garantías jurídicas de ningún tipo ni abogado que defiendan a los acusados. Es un juicio islámico, con una sola condena: la muerte.

 

Enlace: http://internacional.elpais.com/internacional/2012/08/18/actualidad/1345307170_848427.html

Sobre los hermanos musulmanes: http://paisdeciegos.com/2012/07/25/quienes-son-los-hermanos-musulmanes/

RESPUESTA MASIVA A LOS RECORTES DE RAJOY

En todas partes,

*Más 800.000 personas en Madrid. 400.000 en Barcelona. 350.000 en Valencia. 70.000 Zaragoza. 50.000 Gijón. 25.000 en Málaga. 15.000 en Granada. 8.000 Santa Cruz de Tenerife, etc.

No se ustedes, pero yo no recuerdo cifras y manifestaciones así desde el NO a la Guerra de Irak. Ayer quedé asombrado del número de personas que me encontré en las calles. Hoy me he sorprendido del trato mediático que algunos medios – en especial los públicos – han dado a las manifestaciones.

A todos los que ayer salimos a la calle para reivindicar nuestros derechos y luchar por lo que es nuestro: GRACIAS, Y QUE NO DECAIGA EL ÁNIMO.

*Cifras ofrecidas por los sindicatos. 

Tomar la calle

Hoy jueves, están previstas concentraciones en todas las capitales de provincia para manifestar la repulsa contra las políticas de Rajoy. Como en los días sucesivos, donde colectivos como el de los bomberos y policías han estado encabezando algunas marchas, confiamos en la participación masiva de la población. Es la única manera de hacer rectificar a un gobierno sordo a toda razón o argumento.

El recorte de 65.000 millones que anunció Rajoy, la subida de impuestos y el resto de las medidas leoninas que se ceba en los más débiles son inútiles. La prima de riesgo sigue 200 puntos por encima de los precios que se justificarían con nuestros fundamentales y las previsiones de recesión para el 2013 son de más de medio punto sobre el PIB, a causa de estas medidas.

Incluso el FMI cuestiona veladamente las políticas de Rajoy. Han sido los primeros en revisar a la baja nuestras expectativas para el año próximo, donde ya auguran una caída de, como mínimo, el 0,6% de nuestro PIB. Rajoy ¿es usted imbécil? ¿No se da cuenta que el problema no está en los funcionarios  ni en los parados? ¿Quiere hacer el favor, de una maldita vez, de darse cuenta que el problema de deuda de los mercados es un problema de la arquitectura de la moneda única?

Hans-Olaf Henkel, uno de los ideólogos de esta pifia de moneda que nos colaron, ha repudiado públicamente su criatura, a la que califica como <<el mayor error de su vida>>. Es uno de tantos y tantos economistas que consideran que sólo una reforma en profundidad del euro puede salvar la economía del continente.

Pero Rajoy no atiende a razones. Mucho menos Soraya, Esperanza o Cospedal. Sus verdades son absolutas. Y si no gusta, pues <<que se jodan>>, como dijo la Fabra. Bien, pues los españoles no nos resignamos a sus verdades de sacristía y penitencia. Saldremos a la calle de manera pacífica y democrática. Os lo pasaréis por el forro, como siempre. Mañana saldrá la <<Espe>> y escupirá alguna de sus lindezas contra los manifestantes. Vale, lo sé, pero ¿sabéis una cosa? Si ladran es que cabalgamos, que se jodan. 

Alternativas a la subida de impuestos de Rajoy

18/07/2012 2 comentarios

Los inspectores de hacienda han propuesto un paquete de medidas alternativas a la subida del IVA, los recortes en las prestaciones al desempleo y las bajadas de sueldo de los funcionarios públicos.

Es una propuesta excelente, aunque no todas las medidas me parecen correctas. Una subida del impuesto de sociedades podría causar una quiebra en muchas pymes, y los impuestos sobre grandes fortunas no recaudan tanto como algunos esperan. Sin embargo, los profesionales de la Agencia Tributaria sí dan en el clavo a la hora de fijar el foco allí donde siempre debía haber estado: el fraude fiscal. La lucha fiscal y penal contra la economía sumergida y el fraude debería ser el caballo de batalla de todas las políticas fiscales, con independencia del signo político del gobierno.

La reducción del fraude fiscal a los límites de países centroeuropeos sería suficiente para cubrir todo el déficit actual de las administraciones púbicas. Se debe también, equiparar las rentas financieras a las del trabajo a efectos fiscales. No es admisible que los especuladores paguen menos impuestos que los trabajadores.

España precisa de una gran reforma fiscal, pero ni el PP ni el Psoe están por la labor de acometer este reto. Sin embargo, es la verdadera solución a nuestros problemas, no solo actuales,  también futuros.

La fiscalidad debe premiar la economía productiva y nuestros sectores estratégicos frente a la especulación. No se trata de castigar a nadie, solo de beneficiar aquellos proyectos que tienen, además de rentabilidad económica, una rentabilidad social y un objetivo estratégico como país. Este último sería el caso de los sectores relacionados con la energía, las TIC, la investigación y desarrollo de patentes, y sobre todo el sector de la cultura, por cierto, el más castigado con la subida de los IVA.

Por supuesto, estas medidas, que son sólo de carácter fiscal, deberían – a mi juicio – coordinarse con otras de las que ya hemos hablado en muchas ocasiones: reducción progresiva del los cargos de libre designación; reducción progresiva de las subvenciones a partidos, sindicatos, patronales y oneges; fin de las excepciones fiscales a partidos políticos, sindicatos e instituciones religiosas, etc; y la capitalización de deuda en el sector financiero.

Estas medidas, junto a una decidida acción política a favor del crecimiento, permitirían una rápida recuperación económica. No son perfectas, ni las únicas posibles, pero merecerían ser tenidas en cuenta en la situación de crisis económica y alarma social en la que nos encontramos. 

Recortes que llaman a más recortes

La única promesa electoral que le queda por incumplir a Rajoy es una bajada en las pensiones. Al tiempo. Es inevitable, habida cuenta de la marcha de la anti-política del gobierno.

Los gastos sociales tienen un efecto redistributivo. Cuando menguamos la inversión en políticas sociales estamos restando poder adquisitivo a los ciudadanos. No solo es insolidario, pues los recortes se ceban en quienes menos tienen. Además, hipoteca el futuro, pues la educación y el cuidado de la infancia se resienten, perjudicando las expectativas generacionales del país. Para colmo, resulta anti-económico al tener una repercusión directa en la adquisición de bienes y servicios relacionados con el bienestar de las clases medias y el ocio.

Si a esta política de ajuste social indiscriminado le sumamos el perjuicio que causa en el consumo de la subida de impuestos, es fácil comprender que las decisiones del gobiernos nos llevarán a más recesión.

Al disminuir la protección social y subir los impuestos, las familias dejan de consumir. Esta caída del consumo destruye a las pymes, crece el paro y cae la recaudación. Esta caída de la recaudación pública (ingresos por impuestos) fuerza a nuevos ajustes, cada vez más profundos y lesivos que los anteriores.

Es un círculo vicioso que sólo puede romper la inversión pública. Rajoy, sin embargo, parece no enterarse, o no querer enterarse. Aguarda que Europa recupere el pulso económico y España pueda beneficiarse del tirón y las sinergias del viejo continente. El problema es que esta ecuación suya es la cuadratura del círculo, una quimera metafísica.

Las políticas de Rajoy están empobreciendo el país, destruyendo la clase media, generando más despidos y destruyendo el tejido empresarial, en especial a las pymes y autónomos. Con la pérdida de valor de las empresas estamos perdiendo toda posibilidad de alcanzar la recuperación económica.

Culpabilizando a los funcionarios de la situación, cebándonos con este gremio, estamos desaprovechando el potencial que la función pública ofrece. Las administraciones públicas son también agentes económicos, pueden y deben contribuir a la dinamización de la economía. Los funcionarios son grandes consumidores, en vez de restarles poder adquisitivo, habría que incentivar su consumo.

Rajoy lo está haciendo todo mal. Su gestión nos está abocando al desastre. La prepotencia del PP está dividiendo cada vez más a una sociedad que no ha superado del todo sus traumas históricos. ¿Nadie en Moncloa tiene un mínimo de sentido común? ¿Nadie en el gobierno está en condiciones de asumir el liderazgo del que carece el presidente?

Al principio de la legislatura nos jugábamos nuestro futuro económico, pero desde que Rajoy está en el gobierno es mucho más lo que ha puesto en juego: nuestra forma de vida, los valores sobre los que edificamos nuestra convivencia e incluso la misma democracia.

 Rajoy se hartó durante años de gritar a los cuatro vientos que Zapatero era el problema de España. Bien, Zapatero ya no está, y el problema es usted. ¿Qué hará al respecto?

Orgullo minero

17/07/2012 1 comentario

Ahora que aflojan los medios tradicionales, dejando a un lado a los mineros para enfocar con los flashes de sus cámaras a los funcionarios, me apetece reivindicar – otra vez – la lucha de los mineros. Porque la lucha por sus puestos de trabajo es la lucha de todo el pueblo.

Es el combate desigual entre David y Goliat, entre la razón y la fuerza, la injusticia contra la iniquidad instalada en el estado. Es la batalla de quienes los tienen bien puestos y los encorbatados de guante blanco.

El gobierno ha incumplido su palabra, se pasa por la piedra todos los acuerdos. Le importa una mierda que los mineros pierdan su empleo, que  comarcas enteras se vayan al carajo, que los parados no tengan que comer o que cierren una empresa en Toledo y el 1% de los toledanos se vayan al paro.

¡Que se jodan! Dijo la Fabra. Más claro agua. Esto es lo que piensan del pueblo español. Esto es lo que les importamos.

Y en medio de tanta vergüenza, de tanta impostura y latrocinio, surge el espíritu orgulloso de los mineros. Como antaño, cuando trabajando gratis evitaron que este país se muriese de frío o arrancaron a una dictadura derechos laborales para todos. Con un par.

Por eso el pueblo aplaude a los mineros, por eso la gente hace suya su causa. Porque la historia y los pueblos premian el honor, el valor y la hombría. Por eso hoy todos nos sentimos mineros. Porque no todo es vergüenza y cobardía. No todos en este país salen corriendo para evitar las preguntas de los periodistas o dar la cara ante aquellos a quienes les has arruinado la vida.  

Aún quedan hombres y mujeres honrados y valientes. Gentes dignas que luchan por su pan y no se resignan. Mineros, bomberos, funcionarios, médicos, maestros, comerciantes, jóvenes, pensionistas, mecánicos, cocineros, electricistas, albañiles, veterinarios, etcétera que se manifiestan en la calle y destapan las vergüenzas de una clase política incompetente y simoníaca.

Ganarán o perderán la batalla, pero podrán llevar bien alta la cabeza. No se resignaron, no los domesticaron. Se ganan con honradez el pan que se comen y el que reparten entre sus hijos. Luchan por lo suyo, que es lo nuestro, con el orgullo de ser bombero, medico, maestro, carpintero o taxista. Esto es lo que nos enseñan los mineros, esto es lo que significa orgullo minero.

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